María Santísima de la Esperanza

FECHA: 1.949.

REALIZACIÓN: JOSÉ GARCÍA BRAVO EN 1949.

ORIGEN: ADQUISICIÓN DE LA COFRADÍA.

 

 

 

Fotografia cedida por Fernando Montes

 

 

DESCRIPCIÓN: Imagen de candelero. Tiene talladas cabeza y manos. Mide 1.70 metros de altura. Es una talla neobarroca en la que el autor refleja una mujer, casi niña, de dulce llanto y de gran belleza.

 

   La Virgen luce en la procesión vestido de damasco brocado en oro regalado y confeccionado por sus camareras, Hermanas Candela. Pecherín de encaje y pañuelo del mismo tejido. Lleva valiosísima toca de sobremanto en malla de oro y bordada de oro y sedas regalada por la Junta de Damas de la Esperanza. El manto de procesión es una pieza excepcional de más de seis metros de longitud bordado todo él en oro, piedras y perlas realizado en la Casa Palacios de Sevilla y estreno de 1966. Cubre su cabeza con corona de plata dorada de estilo imperial con aureola rematada de estrellas adquirida a la Casa Santa Rufina de Madrid. En su pecho diversas joyas regaladas por los fieles devotos de la Virgen en especial las procedentes del legado de Doña Mercedes Calle. En su mano izquierda rosario de cristal de roca regalo de la familia Candela y en su mano derecha, pañuelo de encaje de Bruselas regalo de José Manuel Martín Cisneros.

 

   Nuestra Señora de la Esperanza, la Expectación del Parto de Nuestra Señora o Virgen de la O son los nombres de la Fiesta que la Iglesia dedica a la Santísima Virgen de la Esperanza el 18 de Diciembre. ¡Oh Sabiduría! ¿Oh Adonai! ¡Oh Vara de Jesé! ¡Oh Sol naciente, esplendor de la Luz Eterna! ¡Oh Rey de las Naciones y Deseado de las gentes!¡Oh Enmanuel!. Así empezaban las Antífonas Mayores que dan nombre a la Virgen de la O. La Fiesta de la Divina Maternidad de María fue, primitivamente, la primera fiesta de la Virgen María, la de Navidad. Se celebraba al Hijo y a la Madre. Posteriormente se le quiso dar solemnidad a la Fiesta mariana instituyendo la festividad del 18 de Diciembre. En el 656, Concilio X de Toledo, con presencia de santos tan ilustres como San Ildefonso o San Fructuoso elabora un decreto por el que se establecía el día octavo, antes de la Natividad del Señor y se tenga dicho dñia como muy celebrado y preclaro en honor de la Santísima madre de Jesús.

 

 

 

Fotografia cedida por Fernando Montes

 

 

 

FUENTES:

LIBRO: Real y Fervorosa Hermandad de Nazarenos y Cofradía de los Ramos, Cristo de la Buena Muerte, Virgen de la esperanza y San Juan Bautista. 1946 -2012.

AUTOR: José Manuel Martín Cisneros

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